Inspecciona el soporte físico o el mensaje
Busca bordes de una pegatina, alteraciones, errores de impresión o una explicación incoherente. Si el QR llegó sin contexto, no lo escanees todavía.
Qué es el quishing
Un código QR solo representa datos. Cuando contiene una URL, la cámara puede ofrecer abrirla sin que el usuario haya escrito o revisado el dominio. Los atacantes aprovechan ese salto para dirigir a páginas que imitan servicios conocidos, solicitan credenciales o intentan iniciar una descarga.
El riesgo aumenta cuando el código aparece sobre una pegatina, un parquímetro, una factura, un paquete inesperado o un mensaje que exige actuar inmediatamente. Un diseño profesional no demuestra que el destino sea legítimo.
Escaneo con revisión
Busca bordes de una pegatina, alteraciones, errores de impresión o una explicación incoherente. Si el QR llegó sin contexto, no lo escanees todavía.
Usa la cámara para un código visible o elige una imagen guardada desde la galería. La alternativa de galería permite continuar sin conceder acceso de cámara.
EdgePhishGuard reconoce el código y devuelve la URL al flujo de análisis. Así puedes revisar el destino antes de decidir si quieres interactuar con él.
Comprueba si el dominio coincide exactamente con el servicio esperado. La aplicación combina reglas de URL, reputación y patrones de phishing principalmente en el dispositivo.
Para pagos, banca, administración o cuentas personales, abre la aplicación oficial o escribe una dirección que ya conozcas. No introduzcas datos desde el enlace del QR sospechoso.
Dónde aparece
Comprueba que el código pertenece al operador real y que no existe otra pegatina encima. Usa la aplicación oficial cuando esté disponible.
Un envío no solicitado puede incluir un QR para despertar curiosidad. No concedas permisos ni introduzcas información para descubrir quién lo envió.
Un código público puede ser sustituido. Verifica el dominio mostrado y pregunta al establecimiento si el destino no coincide con su identidad.
Un QR incluido en una imagen puede trasladar el clic al teléfono y ocultar la dirección. Guarda la imagen y analízala antes de abrir el resultado.
Después de extraer el QR
La aplicación no se limita a leer el código. El enlace extraído entra en el mismo flujo de análisis de riesgo que una URL pegada o compartida, mostrando dominio, probabilidad estimada y señales relevantes.
Un resultado bajo no garantiza que una página desconocida sea segura. Si el contexto, el remitente o la solicitud son extraños, evita el destino y verifica por otra vía.
Consejo independiente
INCIBE recomienda confirmar el destino que esconde el código QR, evitar URL sospechosas y no proporcionar contraseñas ni datos privados a páginas abiertas desde un QR sin verificar.
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